martes, 22 de febrero de 2011

Boque II. Práctica 4, La distribución de las precipitaciones en la España penínsular.

De los distintos elementos del clima, la cantidad y el régimen de las precipitaciones son las que más contribuyen a la diversidad climática de la Península.

Las lluvias originan regiones bioclimáticas muy contrastadas.
*.- La disposición periférica de los relieves montañosos es responsable de la gran desigualdad en las cantidades de lluvia caída y del reparto estacional y por regiones.
*.- Las lluvias van disminuyendo de oeste a este y de norte a sur.
*.- Las mayores cantidades de agua se registran en el ángulo noroeste de la Península y las menores en el sudeste, que es el área más seca de toda Europa (Cabo de Gata).

La distinción entre la España Húmeda y la España Seca, separadas por las isoyeta de los 600 mm de lluvia anual, es el rasgo climático más importante.

La España Húmeda:
*.-  no tiene ningún mes seco aunque también en ella las precipitaciones registran los valores más bajos en verano.
*.- Los días con lluvia son al menos 160 al año pero con frecuencia superan esta cifra.
*.- A la España Húmeda pertenecen las comunidades de Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco y las grandes cadenas montañosas.

La España Seca:
*.- Ocupa la mayor parte del territorio.
*.- En ella las precipitaciones están entre los 300 y los 800 mm de lluvia anual pero lo normal es que no se alcancen los 550 mm.
*.- El verano es prácticamente seco en todos los lugares pero no dura lo mismo en todas las zonas.
*.- En Andalucía puede durar hasta seis meses.
*.- Los días con lluvia también varían mucho. En el Norte de la España Seca son unos 120, en Castilla y León 70 y en Castilla-La Mancha unos 55.

El límite señalado entre la España Húmeda y la España Seca es el de la España verde, de bosques y praderas y el de la España mediterránea que se extiende por las tres cuartas partes de la Península, donde la degradación climática origina una gran variedad de paisajes agrarios.

Los contrastes más acusados son los que oponen el noroeste y el sudeste pero entre ambos se produce un cambio progresivo de la vegetación mediterránea.

Hay un clima mediterráneo en la mayor parte del territorio que se continentaliza en las tierras interiores y un clima oceánico-templado en las zonas del norte y noroeste, pero los matices regionales son numerosos.
De acuerdo con la cantidad de lluvia anual y sintetizando el conjunto de variedades climáticas que se registran en la Península Ibérica, los tipos de clima son:

A..-Templado húmedo
Se puede denominar también templado oceánico y atlántico.
*.- Tienen este clima las zonas costeras del Atlántico y del Cantábrico.
*.- Se caracteriza por frecuentes cambios de tiempo, nubosidad frecuente, humedad alta y lluvias a lo largo de todo el año.
*.- Las temperaturas son suaves en invierno y moderadas en verano por lo que la amplitud térmica anual es corta.

B..- Templado mediterráneo
Su principal rasgo es la sequía de verano.
Se distingue un clima mediterráneo de inviernos suaves (temperatura de enero por encima de 6º C) y un clima mediterráneo de inviernos fríos (temperatura de enero por debajo de 6º C).

1. Mediterráneo de inviernos suaves.
*.- Las lluvias son muy irregulares de un año para   otro y más bien escasas (400 a 600 mm)..
*.-Son lluvias torrenciales y concentradas en muy pocos días y el verano es muy seco.
*.-La amplitud térmica es mayor que  la del clima templado húmedo porque los inviernos son más cálidos.
*.- Este tipo de clima presenta muchos matices. Las temperaturas aumentan y las precipitaciones descienden en el sentido norte-sur desde Cataluña hacia Andalucía.
*.- La estación seca es más prologada en Cataluña que en Andalucía.
En Extremadura y en el valle del Guadalquivir las temperaturas del invierno son inferiores a las de las zonas costeras y las de verano más altas.

2. Mediterráneo de inviernos fríos o continental.
*.- Es el clima del interior de la Península degradado del clima mediterráneo del litoral.
*.- La continentalidad se manifiesta en una fuerte oscilación térmica anual, en temperaturas mínimas invernales que pueden alcanzar en Castilla-León los  8 grados bajo cero y en máximas de verano muy altas; en lluvias anuales escasas (300 a 600 mm), con mínimos muy acusados e invierno y verano, y en un número de días con lluvia entre 65 y 95.

En la Meseta hay tres zonas climáticas.
*.- Al sur del Sistema Central, en Castilla-La Mancha, la nieve es poco frecuente, el invierno breve y el verano largo y caluroso.
*.- En Castilla-León la nieve es más frecuente, los inviernos más largos y rigurosos y el verano corto.
*.- En el Valle del Ebro la continentalidad es mayor que en las dos Castillas: el clima es más caluroso que en ellas, las amplitudes térmicas son también mayores y la aridez más acusada.
C.    Seco o árido
Este clima responde a una mayor degradación del clima mediterráneo.
*.- La escasez de precipitaciones permite individualizarlo respecto a los demás.
*.- La estación seca supera los nueve meses y los días con lluvia son muy pocos.
*.- La media anual de precipitaciones está por debajo de los 350 mm y los 120 mm del Cabo de Gata permiten hablar de área subdesértica.
*.- Las lluvias suelen estar asociadas a situaciones de gota fría en las que las lluvias se producen en muy pocas horas. Las temperaturas del invierno son muy suaves y los veranos calurosos y largos.

Cuadro de interés

BLOQUE II. PRÁCTICA 2. La red hidrográfica peninsular

BLOQUE II. PRÁCTICA 2. La red hidrográfica peninsular


La red hidrográfica peninsular presenta una clara oposición entre los numerosos ríos, cortos y de fuerte pendiente que descienden desde los macizos montañosos y las cordilleras periféricas y algunos grandes ríos: el Tajo, el Ebro, el Duero ... que drenan la mayor parte de las tierras interiores.

Ríos de la vertiente cantábrica
*.- Son ríos cortos.
*.- Salvan un gran desnivel entre su nacimiento y su desembocadura y tienen por ello una gran capacidad erosiva.
*.- Además de numerosos, son ríos caudalosos que mantienen un caudal constante gracias a la abundancia y constancia de la lluvia a lo largo de todo el año

Ríos de la vertiente atlántica
*.- Son ríos largos y de régimen irregular, con un acusado estiaje durante los veranos y una reducción de su caudal en los inviernos por la retención nival y las situaciones de tiempo, dominadas por las altas presiones en la Meseta.
*.- Las lluvias de primavera y otoño dan lugar a crecidas

El Tajo es el más largo de los ríos peninsulares (1.007 Km.). Tiene sus fuentes en el Sistema Ibérico, atraviesa toda la Meseta y desemboca en el amplio estuario del Mar del la Paja. Su cuenca no es muy extensa y la mayor parte de sus afluentes, que descienden del Sistema Central, tienen caudales muy bajos.
En la frontera con Portugal el caudal medio del Tajo es de 124 m3 /seg


El Duero  (895 Km.) nace en la Sierra de la Demanda y recorre, paralelo al Duero la Meseta Norte. Recibe su caudal de importantes ríos que se originan en la Cordillera Cantábrica (Esla y Pisuerga). Desemboca en Oporto donde su caudal es de 650 m3/seg

El Guadiana  (778 Km.) es también paralelo al Tajo. Nace en una región de lluvias escasas y pierde una parte de sus aguas por infiltración. Su caudal aumenta en Extremadura después de atravesar los Montes de Toledo. Su curso bajo toma la dirección norte-sur y no tiene afluentes importantes.
Cuando entra en Portugal lleva 79 m3/seg

El Guadalquivir (657 Km.) drena la mayor parte de la Andalucía interior. Su principal afluente, el Genil, le aporta las aguas de Sierra Nevada. En Sevilla el caudal medio del Guadalquivir es de 185 m3/seg.
El Miño (310 Km.) drena, con su afluente el Sil  una gran parte de la región gallega. Su caudal medio es de 242 m3/seg.

Ríos de la vertiente mediterránea
*.- La mayor parte de los ríos de la vertiente mediterránea son cortos porque descienden de montañas próximas a la costa. Es el caso de los ríos de Cataluña (Llobregat) o de Andalucía oriental. En el levante, el Segura  (60 m3/seg.)   y sobretodo el Júcar (498 Km.) son ríos importantes.
*.- Pero el gran río que desemboca en el Mediterráneo es el Ebro.
*.- Presentan importantes estiajes, sobre todo en verano. Siendo cortos, excepto el Ebro, tienen una gran capacidad erosiva especialmente en ocasión de las crecidas que tienen lugar en otoño debido a lluvias torrenciales.

            El Ebro (920 Km.) nace cerca de la costa cantábrica pero a diferencia del Tajo y del Duero toma dirección sudeste. Sus afluentes procedentes de los Pirineos son numerosos y abundantes (Aragón, Gállego y Cinca) y el caudal medio del Ebro llega a 614 m3/seg. Cuando llega al Mediterráneo en Tortosa

Cualquiera que sea su longitud, los ríos de la Península Ibérica son muy irregulares y sus caudales medios registran grandes variaciones según las estaciones y según los años.
*.- Si no son ríos que nacen en las montañas más elevadas y cuyas aguas se alimentan en primavera, e incluso a comienzos del verano, de la fusión de la nieve, su régimen fluvial se corresponde con la distribución anual de las lluvias.
*.- La aridez y la evaporación estivales se traducen en un estiaje muy acusado en verano.
El estiaje afecta incluso a los grandes ríos en períodos de aridez excepcionales
*.- Por el contrario, las abundantes lluvias del otoño y del invierno producen crecidas, sobre todo en los ríos cuyo curso sigue una  pendiente muy fuerte sobre terrenos impermeables. Estas crecidas se agravan por la deforestación causa de una intensa erosión de los suelos.
*.- En la zona mediterránea, las intensas lluvias del otoño provocan inundaciones que pueden ser catastróficas.
Generalmente las regiones más áridas son las más amenazadas.
Sobre terrenos secos y sin vegetación, las grandes tormentas producen una enorme crecida de las aguas y pequeños arroyos dan lugar a considerables destrucciones  en las infraestructuras,  en las ciudades y en los campos.

Todos los ríos de la Península Ibérica conocen crecidas espectaculares.

En los tramos donde sus cauces discurren encajados las aguas pueden llegar a subir hasta 20 m. (en el Douro portugués)  o inundar grandes superficies en las llanuras aluviales.
Por sus acusados estiajes y por sus grandes crecidas, los ríos peninsulares no son navegables. Sólo algunos tramos permiten la navegación y han sido vías para el tráfico de ciertos productos (aceite y trigo, por el Guadalquivir entre Córdoba y Sevilla o de madera por el Ebro hasta Tortosa)
Este tráfico ha desaparecido, salvo en los estuarios alcanzados por la marea, que es el caso del puerto de Sevilla.
A pesar de su irregularidad los ríos de la Península Ibérica han sido aprovechados para la producción hidroeléctrica y para los regadíos.
En un país sin lagos, los embalses, más de quinientos, constituyen en muchos casos grandes superficies de aguas interiores que transforman los paisajes naturales y amplían las tierras de regadío.
La energía hidráulica, la mayor parte de la cual se obtiene en los ríos de la mitad norte de la Península, de más caudal y con cursos de fuertes desniveles, creció en España de forma sostenida desde 1940 hasta 1970.
Depende mucho de las lluvias de cada año y aunque es una energía renovable y limpia, plantea conflictos con otros usos del agua (riego de las tierras y consumo urbano) y no puede competir con la energía térmica.
Aunque la producción de electricidad ha aumentado en España debido sobretodo a la de origen térmico y nuclear, las centrales hidroeléctricas, lejos por lo general de los grandes centros de consumo, cubren la tercera parte de la demanda
Las presas han conseguido aumentar las tierras dedicadas a cultivos de regadío de mayor demanda y productividad.
Se ha expandido el cultivo de frutas, hortalizas, plantas industriales; y el aumento de plantas forrajeras permite el crecimiento de la ganadería. La expansión de las superficies agrícolas regadas se ha producido en las cuencas de los grandes ríos y en virtud de trasvases de una cuenca a otra. Las tierras de regadío representan el 16 por 100 de la superficie agraria total.
Pero esta agricultura es muy dependiente del uso de pesticidas y de abonos químicos por lo que es una actividad cada vez más contaminante y su impacto ambiental sobre los sistemas hidrológicos y, por tanto, sobre los ríos es cada vez mayor. El regadío se sustenta además en la explotación de aguas subterráneas mediante la perforación de pozos que altera los caudales de los cursos fluviales y deseca lagunas y humedales.
 Los ríos reciben además gran cantidad de vertidos industriales sin depurar que en grandes cantidades impiden que se produzca la purificación natural del agua. La contaminación urbana deriva en la existencia en el agua de virus y bacterias y de nitratos y fosfatos contenidos en los detergentes. La contaminación rural tiene también su origen en la limpieza de granjas, establos y cuadras

lunes, 31 de enero de 2011

PIB per cápita 1995-2007


"Desde 1995, el conjunto de la economía española ha convergido con Europa en 11 puntos, mientras Cantabria lo ha hecho en 20".

El País Vasco, que ha llevado un mayor ritmo de convergencia con la media de la Unión.

"Desde el año 2003, España ha incrementado su nivel, en relación con el poder adquisitivo medio de la UE en dos puntos; Cantabria lo ha hecho en ocho, pasando de estar tres puntos por debajo de la media comunitaria en 2003 a superarla en cinco en 2008".

El proceso de convergencia en PIB per cápita de España respecto al resto de países de la UE, sin embargo ha sufrido un frenazo. Tras doce años de crecimiento, la renta por habitante cayó 1,5 puntos en 2008 y se situó en 103,9 puntos (la media de la UE es 100), según los datos de Eurostat, lo que supone retroceder a niveles de 2006.
En esta pérdida han tenido especial relevancia dos factores: por una parte, el profundo descenso experimentado por el PIB en España respecto a la UE, que pasó de crecer a tasas superiores al 3% a registrar tasas negativas en los últimos trimestres.
En segundo lugar, el crecimiento que ha experimentado la población censada, con un gran protagonismo del incremento por parte de los extranjeros.
En 2008, ese colectivo creció un 6,3% respecto al año anterior, lo que situó el número de extranjeros en España en el 12% del total.

La desaceleración del PIB unida al crecimiento de la población es lo que ha provocado el recorte en el PIB per cápita respecto a la media de la Unión Europa.
Sin embargo, si se tiene en cuenta en términos absolutos, la renta por habitante de España creció 608 euros hasta los 24.020 euros, según las primeras estimaciones del Ministerio de Economía.

En 2007, España superó por primera vez a Italia en renta per cápita, gracias al fuerte avance de la economía impulsada por la construcción situándose por encima de  de Italia.

España se mantiene como el duodécimo estado de la UE en riqueza por habitante, mientras que entre los dieciséis socios de la zona euro aparece como el noveno país.
La recesión económica ha provocado que la riqueza de todos los países experimentara caídas, excepto en el caso de Holanda, Reino Unido y Alemania.

Luxemburgo lidera la clasificación
Pese a ser uno de los primeros países de la UE que entró en recesión, Irlanda se mantuvo en 2008 como el segundo país de la Unión Europea en términos de PIB per cápita después de Luxemburgo.

La renta por habitante, expresada en términos de poder de compra, lo que elimina las diferencias de precios entre los países, se situó en Irlanda cuarenta puntos por encima de la media de la UE, mientras que la primera en la clasificación (Luxemburgo) aparece 153 puntos por encima.
La renta de Luxemburgo es resultado de una gran cantidad de trabajadores extranjeros que aportan al PIB del pequeño país pero que viven en las vecinas Francia, Alemania o Bélgica y no son considerados residentes de Luxemburgo para los cálculos de riqueza por habitante.

Según los datos de Eurostat, tras Extremadura se situaron las comunidades de Andalucía y Castilla-La Mancha, con un PIB per cápita inferior al 80% de la UE.
También por debajo de la media comunitaria se situaron Murcia (85%), Galicia (89%), Canarias (90%), Melilla (93%), Comunidad Valenciana (93%) y Asturias (97%).

En cambio, otras ocho territorios superaron la media de la UE: País Vasco (138%), Madrid (134%), Navarra (131%), Cataluña (121%), Aragón (113%), Baleares, La Rioja (111%) y Cantabria (105%), mientras que Castilla y León tiene la misma renta que la UE (100%).

Con todo, la riqueza por habitante del conjunto de España se mantuvo por encima de la media comunitaria, aunque se redujo la cifra del 105% de 2007 al 103% de 2008, lo que permitió que Italia volviera a superar a España con un 104% de la media europea.

España superó por primera vez a Italia en PIB per cápita en el año 2006 al alcanzar el 105% de la media, mientras que el país transalpino bajó hasta el 103%. Desde entonces, la economía española había mantenido la delantera pese a la crisis.

Tres comunidades españoles se han situado entre las 40 regiones más ricas de la UE al contar con un PIB per cápita superior al 125% de la media comunitaria. Son País Vasco (138%), Madrid (131%) y Navarra (131%). Sin embargo, ninguna de ellas se sitúa entre las regiones más prósperas de todo el territorio, lideradas en 2008 por Londres (343%), Luxemburgo (279%) y Bruselas (216%).

Cantabria consolidó en 2008 su posición por encima de la renta media de la UE-27, con un nivel de 105, es decir, cinco puntos por encima de la media comunitaria, según los datos de PIB per capita expresado en términos de paridades de poder adquisitivo, publicados hoy por Eurostat.

Es un registro idéntico al alcanzado en el año 2007, en un contexto nacional de caída de dos puntos en relación a la media de la Unión. Como consecuencia, la región, por primera vez, alcanzó un nivel superior al del conjunto del país, que se situó en 103.
El consejero de Economía y Hacienda, Ángel Agudo, ha destacado el ritmo de convergencia de Cantabria con la UE-27, hasta el punto de superarla en el año 2006, y alcanzar, por primera vez, un nivel más alto que la media española, "pese a que en 2008 ya se manifestaban los signos de la crisis económica internacional".

De hecho, "sólo cuatro Comunidades Autónomas consiguieron en 2008 mantener su nivel de riqueza por habitante en relación con la UE y País Vasco fue la única que lo incrementó".