martes, 21 de diciembre de 2010

Formación y evolución del Relieve de la Península Ibérica



La  España Peninsular está situada en el extremo suroeste de Europa y en una posición marginal respecto a este continente. El hecho de que se encuentre unida al resto del continente por varias cadenas montañosas paralelas, los Pirineos, acentúa esta marginalidad y su configuración peninsular contribuye a su aislamiento, por lo que su carácter europeo resulta problemático.
*.- España es la zona de Europa más próxima al continente africano, con sólo unos 19 Km. de separación en el estrecho de Gibraltar, que nos unen más que nos separan, ya que los estrechos son vías privilegiadas de comunicación. España es una puerta abierta a las influencia africanas sobre Europa, al mismo tiempo que un puente para transmitir a África las influencias europeas.
Influencias mutuas no sólo humanas, también físicas, hasta el punto de constituirse en la Península una integración de los elementos geográficos procedentes de los dos continentes.
(Las ramblas españolas no son otra cosa que los wadis africanos, las especies vegetales de la Península son en su mayor parte las mismas que las del norte de África, el clima de la España mediterránea es el mismo que el del norte de África, etc.)
   *.- Es territorio de transición intercontinental, con fáciles comunicaciones, esto necesariamente ha influido en los hechos físicos y humanos a lo largo de la historia. Las invasiones de los pueblos de origen africano hacia Europa se llevaron a cabo a través de la Península, y por el contrario, cuando Europa se ha querido asomar a África lo ha hecho a través de la Península. A veces estas invasiones procedentes de África no han pasado más allá de los Pirineos, pero han dejado influencias decisivas en nuestro territorio.
  *.- La Península se encuentra entre dos masas continentales de características muy diferentes (intercontinentalidad):
 *.- La gran masa continental africana, con predominio tropical que al calentarse en verano y convertirse en centro de altas presiones, afecta a las zonas meridionales de la  Península.
 *.- La masa continental euroasiática, nos envía en invierno, a pesar de la barrera pirenaica, vientos fríos del nordeste.
*.-  La península se convierte así en el invierno en puente de las altas presiones entre los dos continentes que bloquea la acción de los vientos y borrascas oceánicos.


*.- La vegetación peninsular combina igualmente las dos influencias continentales, constituyendo en conjunto una vegetación de transición.
Plantas subtropicales como los palmerales de Elche, los palmitos, chumberas, adelfas, pinsapos (especie subtropical del abeto). El cultivo del cáñamo, propio del  norte de África, se encuentra también en sureste peninsular. En otras zonas, plantas europeas como robles, abedules, acebos, abetos.


La Península se encuentra, además, entre dos mares de características muy diferentes:
*.- Por un lado el Atlántico, abierto a la influencia de las mases de aire polar, con aguas frías y fuertes borrascas.
*.- Por otro lado el Mediterráneo, una mar casi cerrado, rodeado de tierras por todas partes, y sometido a la influencia de las masas de aire de origen tropical.


Las zonas dominadas por cada una de estas influencias tienen climas muy distintos, lo que a su vez determinas las características vegetales e hidrográficas.
*.- Los ríos que miran al Atlántico se benefician del agua de sus borrascas.
*.- Por el contrario los ríos de la zona mediterránea sufren intensos estiajes.
*.- Los paisajes de la franja norte, verdes todo el año, permiten la explotación ganadera intensiva, mientras que en la zona mediterránea sólo predominan los cultivos arbustivos, como la vid, olivo, algarrobo, almendro, etc.


La Península se encuentra en una encrucijada de comunicaciones e influencias humanas y geográficas, por una parte el eje de comunicaciones Norte-Sur, por la otra el eje Este-Oeste, el estrecho de Gibraltar es una de las cuatro grandes puertas del tráfico marítimo internacional, las otras tres son Singapur, Panamá y Suez.
El Estrecho ha sido además, el paso natural de las grandes civilizaciones de la Antigüedad.


*.- La posición geográfica de la Península en la zona templada del planeta, debería determinar un clima templado y suave, pero su situación entre dos mares y entre dos continentes, junto con su configuración maciza y su altitud, limita la influencia del clima oceánico templado a la franja norte.


*.- Las coordenadas geográficos de su posición exacta son: 35º 59´ y 43º 47´ de latitud norte; 3º 19´ de longitud este y 9º 18´de longitud oeste.
Nos encontramos casi en la mitad del hemisferio norte, en la latitud de Pekin, Nueva York y San Francisco. Longitudinalmente, el meridiano 0º cruza la Península, el cabo de Creus se encuentra en la latitud más extrema hacia el este y el cabo de Turiñán en la del oeste.


*.- La combinación de estos factores se refleja a su vez en la variedad y complejidad del paisaje.
El territorio peninsular es el resultado de una evolución geológica que se produce sobre todo en dos momentos: los plegamientos hercinianos de finales de la era primaria y los alpinos de la era terciaria, actuando  a continuación los procesos de erosión.


*.- La altitud media de la Península es de 660 m.. Es el segundo país de Europa por su altitud, después de Suiza con 1.66 m. Aproximadamente el 20% del territorio supera los 1.000 m. de altitud; el 40% entre 500 y 1.000 y sólo el restante 40% a menos de 500 m.


*.- El bloque fundamental del territorio español es la Meseta Central con una superficie de 210.000 km2, dividida en dos submesetas, la norte con un altitud media de 700 m. y la sur con 650 m.
*.- La configuración del conjunto del territorio es maciza. Las costas tienen escasos entrantes y salientes, sólo en la costa gallega aparecen articulaciones mientras el resto tienen formas rectilíneas u ovaladas. Resulta así que pese a su configuración casi insular, carece de condiciones portuarias naturales, lo que ha dificultado los intercambios con el exterior.
*.- Las cordilleras son periféricas y paralelas a las costas, actuando como barrera que impiden la penetración de la influencias marinas en los climas del interior, circunstancia que explica la aparición de un clima de rasgos continentales en el interior.
*.- Por otra parte, estas cordilleras están formadas por alineaciones paralelas.
    *.- En las montañas vascas encontramos tres cadenas paralelas;
    *.- en la Cantábrica, dos, formando una U en la Sierra del Rañadoiro, etc.
Son cordilleras complejas, próximas a las costas, que dan lugar a litorales abruptos con pocas o estrechas llanuras costeras.
La única importante es la llanura bética en la desembocadura del Guadalquivir; de menor extensión es la llanura levantina; en Portugal es relevante la llanura litoral formada por la desembocadura del río Tajo.


FORMACIÓN DE LA PENÍNSULA IBÉRICA




2. 1. Los tiempos cosmológicos
La teoría más aceptada para explicar el origen de la Tierra es la del desprendimiento de una masa de materiales en estado de gases incandescentes (plasma) desde el Sol, que se irán enfriando progresivamente a la largo de millones de años.  Este fenómeno se habría producido hace unos 6.000 millones de años, su enfriamiento a lo largo 2.500 millones de años, los llamados tiempos cosmológicos, permitiría la formación de una corteza sólida, momento en el que comenzarían los tiempos geológicos, manteniéndose en su interior el estado incandescente que explica el comportamiento de estos materiales como  sustancias plásticas y fluidas.


Los tiempos geológicos
Los procesos geológicos más  importantes en la formación del relieve terrestre son:


Los movimientos epirogénicos (etimológicamente: formación de los continentes)
y los movimientos orogénicos (etimológicamente: formación del relieve).
El más característico de los primeros es la isostasia, por el que los bloques que forman la corteza se levantan o se hunden sobre el magma subyacente en función de su densidad. Estos bloques tienden siempre al equilibrio, a alcanzar su nivel isostático.
Se ha comprobado que en las montañas la corteza es menos densa que en las llanuras y en éstas menos que  en los fondos marinos.
Los movimientos orogénicos se explican actualmente por la teoría de la tectónica global de placas que da cuenta de la mayor parte de los fenómenos relacionados con la formación del relieve y desplazamiento de los continentes, a causa de los movimientos que afectan a las placas que forman la corteza terrestre. La teoría precursora de ésta, fue la de la deriva continental de Wegener. Otras teorías al respecto, que mantienen  un cierto valor didáctico aunque hoy están anticuadas son la teoría del geosinclinal y la de los movimientos convectivos del magma. Los movimientos orogénicos son tangenciales a la superficie terrestre y producidos por los desplazamientos de las placas (divergencia y subsidencia)


Precámbrico
*.- Las tierras emergidas forman una sola masa continental llamada Pangea en la que se forma un geosinclinal transversal ocupado por el mar de Thetis (ancestro del actual Mediterráneo). Del bloque situado al norte, Angara, se formará el continente euroasiático y América del Norte, y del situado al sur,  Gondwana, África, La India, Australia, América del Sur, etc.
*.- Respecto al momento en el que la Península comenzó a emerger del mar de Thetis hay dos teorías.
La primera, la clásica, viene a decir que todo el territorio peninsular estratocristalino, el formado básicamente por granitos y gneis, es arcaico.
Para justificar esta teoría se pone de manifiesto la inexistencia de fósiles en estos materiales, lo que demostraría su pertenencia a la era arcaica o azoica (sin vida). Esta teoría no es aceptada en la actualidad, ya que la ausencia de fósiles puede explicarse fácilmente.

La segunda teoría sobre el comienzo de la formación de la Península, afirma que ya en la Era Arcaica emergen algunos islotes en la zona del Sistema Ibérico y de Sierra Morena.
brazo de mar en Arenas de San Pedro. Estos sedimentos marinos se depositan sobre los materiales paleozoicos con los que se formarán nuevas cadenas montañosas al sufrir el empuje de los plegamientos alpinos en la Era Terciaria. La transgresión más importante se produjo  en el cretácico  y puso la costa del mar en el meridiano de Ávila.



Era Cuaternaria
Sólo la erosión actúa sobre el relieve resultante de la anterior evolución, produciendo grandes depósitos al pie de las vertientes, llanuras litorales como las levantinas y llanuras fluviales como la del Tajo.
También se producen las glaciaciones y como consecuencia de ellas los valles glaciares, las terrazas fluviales y las playas colgadas.
Hubo cuatro glaciaciones, Gunziense, Mindeliense, Rissiense y Würmiense, y tres períodos interglaciares o pluviales. Los hielos cubren entonces grandes extensiones de los continentes, llegando en Europa hasta el centro de Alemania, y cubriendo las zonas elevadas hasta los 600 m. de altitud. Grandes glaciares llevan a cabo su poderosa acción erosiva. El conjunto de estos factores retoca los bloques levantados en la era anterior.
Las terrazas fluviales son producidas por la alternancia de los períodos glaciares y pluviales.

VARIEDAD LITOLÓGICA
 Todos estos procesos han conformado tres tipos de materiales en el conjunto del territorio español, por lo que se distinguen tres grandes áreas.


La España silícea ocupa aproximadamente la mitad occidental con algunos entrantes hacia el Este por el Sistema Central y los Montes de Toledo; además, el eje axial de los Pirineos, Sierra Nevada, la Penibética, Sierra Morena y la mitad septentrional de la cordillera Costera Catalana.
Los materiales dominantes son granito, gneis, cuarzo, cuarcitas, micacitas, etc. Todas ellas rocas duras de vieja formación, impermeables y de formas redondeadas.


La España caliza ocupa gran parte de la mitad oriental formando la figura de una z invertida. Su relieve se formó en la era terciaria como consecuencia de los plegamientos alpinos. Tiene montañas más elevadas con crestas puntiagudas y paredes escarpadas. Por el predominio de las rocas permeables y solubles en agua (calizas) se forman numerosas oquedades, hoces, desfiladeros, cavernas, etc.


 La España arcillosa  coincide con las zonas deprimidas, submeseta norte y sur, valles del Ebro y del Guadalquivir, cubiertas por materiales finos como arcillas, yesos, sales y margas.


http://www.xtec.cat/~ealonso/flash/esporo
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